Categoría: Arquitectura

  • Plantas, Cortes y Fachadas: el lenguaje básico de un Proyecto

    Cuando empiezas a estudiar arquitectura, uno de los primeros retos es aprender a comunicar tus ideas.

    No basta con tener una buena propuesta: tienes que saber representarla gráficamente para que otros la entiendan. Y ahí es donde entran en juego tres elementos fundamentales para transmitir tus ideas: la planta, el corte y la fachada.

    Estos tres elementos no son solo dibujos técnicos: son una forma de pensar el espacio, de proyectarlo y explicarlo. En este post te cuento qué es cada uno, para qué sirve y por qué son básicos si quieres que tu proyecto se entienda.

    Van Lengen, J. (1997).
     

    ¿Qué es una planta arquitectónica?

    La planta es como si cortaras el edificio horizontalmente, más o menos a la altura de una persona sentada (alrededor de 1.20 m), y miraras hacia abajo (aunque esta altura puede variar dependiendo lo que quieras representar).

    Es la base del proyecto arquitectónico y en ella se puede entender como organizas la función, jerarquizas espacios, defines recorridos y relaciones entre zonas. Una buena planta puede decirlo todo sin necesidad de muchos adornos.

    En ella se muestran:

    • Los muros (cortados y proyectados)
    • La distribución de espacios
    • Las puertas, ventanas y mobiliario.
    • Las cotas (medidas) y los niveles de piso del proyecto.
    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué es un corte arquitectónico?

    El corte es un dibujo que representa el edificio como si lo hubieras rebanado verticalmente. Nos permite ver lo que pasa entre los pisos, la relación de alturas, la proporción de los espacios interiores y cómo se conectan los diferentes niveles.

    Hay dos tipos principales: el Corte longitudinal (a lo largo del edificio) y el corte transversal (a lo ancho). Ambos permiten visualizar el volumen interior y la experiencia espacial.

    Sin cortes, solo ves el proyecto en dos dimensiones, pero no cómo se “vive” por dentro.

    En el corte puedes mostrar:

    • La altura de techos, entrepisos, puertas y ventanas.
    • El grosor de muros y los materiales.
    • Escaleras, rampas, dobles alturas.
    • La relación del edificio con el terreno o el entorno.
    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué es una fachada arquitectónica?

    La fachada es la vista exterior del edificio desde uno de sus lados, sin perspectiva. Es como si estuvieras parado frente a una de sus caras, viendo su composición formal, proporciones y elementos visibles desde el exterior.

    Aunque muchas veces se piensa que la fachada es solo “la cara bonita”, en realidad es mucho más que eso: expresa el carácter del edificio, su proporción, su coherencia y su diálogo con lo que lo rodea.

    En las fachadas se representan:

    • Materiales exteriores.
    • Aberturas (puertas y ventanas).
    • Sombras, ritmos, texturas.
    • La relación con el entorno inmediato.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Los tres juntos completan el lenguaje de tu proyecto

    Una planta sola puede dejar dudas.

    Van Lengen, J. (1997).

    Un corte sin planta se vuelve ambiguo.

    Van Lengen, J. (1997).

    Una fachada sin lo anterior es solo una imagen decorativa.

    Van Lengen, J. (1997).

    Cuando juntas los tres, puedes contar todo lo que necesitas sobre tu proyecto de forma clara, técnica y coherente.

    Es como si contaras una historia desde diferentes ángulos: el recorrido (planta), la experiencia espacial (corte) y la apariencia (fachada).

    Consejos para representarlos mejor

    Dominar estos tres elementos no es cuestión de un día, pero sí es una de las habilidades más importantes a desarrollar.

    Verás que, con el tiempo, pensarás tu proyecto desde la planta, lo imaginarás en corte y lo expresarás con fachada, todo al mismo tiempo.

    Fuentes:

    • Ching, F. D. K. (2008). Manual de dibujo arquitectónico (3ª ed.). Gustavo Gili. Barcelona.
    • Van Lengen, J. (1997). Manual del arquitecto descalzo. Editorial Nostra Ediciones.
  • Calidades de línea: cómo comunicar mejor tu proyecto

    Una de las habilidades más sutiles (y a la vez más poderosas) en la representación arquitectónica es saber usar correctamente las líneas. No se trata solo de trazar, sino de comunicar jerarquías, profundidad y materialidad a través del grosor y el tipo de línea.

    A esto se le conoce como calidad de línea, y es clave para que tus planos no solo se vean bien, sino que se entiendan con claridad.

    En este post te explico qué son las calidades de línea, por qué importan y cómo puedes aplicarlas para mejorar la lectura de tus proyectos.

    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué son las calidades de línea?

    Cuando hablamos de calidades de línea nos referimos a la variedad de grosores, tipos (continuas, punteadas) y tonos que usamos en los dibujos arquitectónicos para indicar diferencias de jerarquía, profundidad, corte y elementos secundarios o invisibles.

    No todas las líneas deben verse igual. En arquitectura, cada línea cuenta algo distinto:

    • Lo que está cortado.
    • Lo que está visto desde arriba.
    • Lo que está detrás o más lejos.
    • Lo que es estructural o decorativo.
    • Lo que está enterrado, oculto o propuesto.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Saber distinguir esto hace que tu plano hable por sí solo. Los planos arquitectónicos no son ilustraciones artísticas ni únicamente documentos técnicos: son herramientas de comunicación.

    Un plano sin calidades de línea claras es como un texto sin signos de puntuación. Puede estar todo ahí… pero nadie lo entiende.

    Un buen manejo de calidades de línea permite:

    • Organiza la información visualmente.
    • Evita que el lector se confunda.
    • Jerarquizar los elementos más importantes.
    • Genera una lectura más fluida, lógica y atractiva.
    • Y, además, tus planos se verán más profesionales y cuidados.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Consejos para aplicar calidades de línea en tus proyectos

    Algunos principios básicos que puedes empezar a practicar son:

    1. Dibuja más grueso los elementos que cortas: Todo lo que esté cortado (muros, columnas) debe ir con el grosor más fuerte. Esto genera contraste y da estabilidad visual al dibujo.
    2. Usa líneas medias para elementos proyectados: Lo que está a la vista, pero no cortado (mobiliario, carpintería, accesorios, personas) va con una línea de grosor medio o delgada.
    3. Usa líneas más delgadas para lo lejano o secundario: Elementos como árboles lejanos, muros en segundo plano, ambientación o mobiliario exterior pueden representarse con líneas más finas o incluso con tono gris.
    4. Líneas punteadas para lo oculto: Todo lo que está por encima o por debajo del plano de corte, pero es relevante (por ejemplo, alacenas altas, escaleras bajo el nivel del corte), se representa con líneas punteadas.
    5. No satures con grosores: Usa entre 3 y 4 tipos de línea como máximo. Si hay demasiadas variaciones, el plano puede volverse confuso.

    Para practicar tus calidades de línea

    • Haz pruebas de impresión: Imprime tus planos en blanco y negro así verás si se entiende sin colores.
    • Revisa planos bien hechos: analiza cómo otros arquitectos o estudiantes usan las líneas para ordenar la información.
    • Configura bien tus capas o plumas en AutoCAD: Asigna un grosor a cada tipo de elemento y sé constante.

    Las calidades de línea son una forma de hablar sin palabras. Cuando dominas esta técnica, tus planos cuentan una historia clara y ordenada, sin necesidad de explicaciones interminables.

    Así que la próxima vez que termines un plano, pregúntate: ¿Se puede leer solo con mirarlo? Si la respuesta es sí, entonces vas por buen camino.

    Fuentes:

    • Ching, F. D. K. (2008). Manual de dibujo arquitectónico (3ª ed.). Gustavo Gili. Barcelona.
  • ¿Qué te debe entregar un arquitecto al final de tú proyecto?

    ¿Piensas en construir y no tienes claro qué es lo que te deben entregar?

    Si haces esta pregunta en redes sociales, la respuesta siempre será: “depende de lo que contrataste”. Y sí, esa es la respuesta corta, porque la realidad es un poco más compleja de explicar.

    En este artículo vamos a profundizar en lo que deben entregarte al contratar un proyecto arquitectónico, en qué consiste cada una de las partes y para qué te sirven a ti como cliente.

    Si eres arquitecto, te invito a que sigas leyendo, ya que te permitirá explicarles a tus clientes con mayor claridad qué es lo que estás cobrando y qué importancia tiene para la construcción de su proyecto.

    Imagen de: Emilio Sánchez

    Antes que nada…

    Es importante organizar el contenido de un proyecto en etapas, que corresponden a distintos momentos de su desarrollo.

    • Proyecto arquitectónico.
      • Etapa 1. Anteproyecto
      • Etapa 2. Planos arquitectónicos
    • Proyecto ejecutivo.
      • Etapa 3. Planos constructivos
      • Etapa 4. Planos especiales
      • Etapa 5. Otros entregables  

    Dependiendo de la escala y complejidad del proyecto, puede que necesites de las 5 etapas, o simplemente con las primeras 2 puedas construir.

    No es lo mismo ampliar una vivienda para agregar una habitación adicional que construir desde cero un hospital regional. Tampoco es igual construir en un terreno plano que en uno con pendiente. La complejidad de cada proyecto es distinta y del mismo modo, cada proyecto tiene requisitos particulares.

    Imagen de: Viviana Estrella

    Proyecto Arquitectónico

    El proyecto arquitectónico muestra cómo será el edificio una vez construido y se enfoca en el diseño. Es fundamental para asegurar que el proyecto cumpla con lo esperado por el cliente, se ajuste a las normativas vigentes y resuelva aspectos estéticos y funcionales.

    Aquí el cliente participa mucho: responde preguntas, presenta ideas, revisa avances y da retroalimentación. A medida que se avanza, la participación disminuye, aunque todavía puede haber ajustes.

    Etapa 1: Anteproyecto. Es donde el arquitecto vuelca toda su creatividad, pero también aplica su conocimiento técnico. Se consideran aspectos estéticos, funcionales, constructivos y económicos. Entregables:

    • Plantas esquemáticas y visualizaciones arquitectónicas.
    • Análisis desarrollados durante el proceso.

    Etapa 2: Planos arquitectónicos. Aquí se plasman las características del proyecto mediante dibujo técnico: dimensiones, alturas , niveles, etc. Entregables:

    • Planos de levantamiento: Aplica solo para remodelaciones o ampliaciones donde no se cuenta con planos digitales.
    • Planos arquitectónicos: Como mínimo se espera: 2 o 3 plantas, 2 cortes y 1 fachada.
    • Planos de permiso y trámites correspondientes: Indispensable para empezar a construir.
    Imagen de: Blanca Gutiérrez

    Proyecto Ejecutivo

    Es la versión más detallada del proyecto arquitectónico y su objetivo es llevar el diseño a la realidad de manera precisa y segura. Básicamente, es el manual de construcción del proyecto.

    Requiere la participación de otras disciplinas, como ingeniería y topografía; aquí la intervención del cliente es mínima.

    Etapa 3: Planos constructivos. Permiten ejecutar la obra con criterios definidos, reduciendo errores. Entregables:

    • Planos de estructuras: Dimensiona cimientos, columnas, losas, etc. Lo puede realizar un arquitecto o un ingeniero.
    • Planos de albañilerías: Indica medidas específicas para construcción que no se muestran en el plano arquitectónico.
    • Planos hidráulico y sanitario: Criterios para instalaciones de agua potable y desalojo de aguas residuales.
    • Planos eléctricos: Criterios para iluminación, contactos, apagadores, ventiladores, etc.
    • Planos de instalaciones especiales: Puede incluir instalación de gas, voz y datos, aire acondicionado, sistemas de albercas, etc.

    Etapa 4: Planos especiales. Detallan elementos que suelen subcontratarse o requieren compras anticipadas, evitando errores o retrasos. Entregables:

    • Planos de carpinterías, cancelerías y herrerías: Dimensiones de puertas, ventanas, closets, muebles fijos, barandales, etc.
    • Planos de acabados: Especifica materiales, colores, marcas y modelos para pisos, muros y techos.

    Etapa 5: Otros entregables. Son complementarios y se generan en casos muy específicos. Entregables:

    • Plano topográfico: Define las sinuosidades del terreno principalmente en superficies accidentadas o grandes.
    • Memorias descriptivas: Necesarias para algunos trámites, puede incluir cálculos o descripciones técnicas del proyecto.
    • Maquetas, renders o recorridos virtuales: Representación fiel del proyecto final antes de su construcción.
    • Catálogo de mobiliario: Lista de muebles fijos por espacio, útil para cotización y compras.
    • Presupuesto de obra: Desglose de costos y volúmenes de obra para construir.
    Imagen de: Blanca Gutiérrez

    Entonces… ¿Qué te debe entregar un arquitecto? Pues, como dijimos al inicio, la respuesta corta es: depende de lo que contrataste, cada proyecto es distinto, pero con esta guía estas un paso mas cerca de saber que necesitas contratar.

    ¿Ya sabías todo esto? ¿Qué te han pedido entregar (o que te han entregado) en tus proyectos?

    Fuentes: