Categoría: Fundamentos de arquitectura

  • ¿Qué es la escala y por qué es importante?

    En este post vamos hablar de ¿Qué significa «hacer un plano a escala» y por qué todos insisten en este concepto? Pero lo más importante: ¿Cómo usar correctamente las escalas?

    La escala es una herramienta fundamental para comunicar ideas en arquitectura. Sin escala, no hay proporción, no hay claridad… y, muchas veces, no hay proyecto entendible. Así de simple.

    ¿Qué es la escala?

    En términos simples, la escala es la relación entre el tamaño real de un objeto y su representación en un plano, maqueta o dibujo.

    Podemos identificar 3 tipos de escala:

    • Escala natural: representa al objeto o espacio con su tamaño real (1:1)
    • Escala de ampliación: muestra al objeto más grande que su tamaño real (X:1)
    • Escala de reducción: representa al objeto más pequeño que en la realidad (1:X)

    La escala a elegir depende de la complejidad del objeto a representar y de la finalidad, pero siempre el dibujo representado debe ser lo suficientemente grande como para permitir una interpretación fácil y clara de la información mostrada.

    Como los edificios suelen ser muy grandes, necesitamos reducir sus medidas para poder representarlos, por lo cual usamos una escala de reducción.

    Por ejemplo: si dibujas una casa a escala 1:100, significa que cada unidad en tu dibujo representa 100 unidades en la realidad. Así, un muro de 3 metros de largo se dibujaría como 3 cm en el dibujo y una ventana de 1 metro como 1 cm.

    Pero ojo: la escala no solo sirve para que todo entre en la hoja. También ayuda a controlar el nivel de detalle y a tomar decisiones de diseño más precisas.

    Mientras más grande sea la escala elegida (1:.50, 1:75) mayor será el nivel de detalle que debemos representar en el plano, y, por el contrario, conforme alejemos el dibujo (1:100, 1:125) se reduce el nivel de detalle, procurando que el plano no se sature de información.

    Aquí entran en juego las calidades de línea, que ya abordamos anteriormente.

    Tipos de escalas más usadas en arquitectura

    Dependiendo el elemento que necesites representar, usarás escalas diferentes:

    1:500 o 1:1000 → Para mostrar el contexto urbano o el emplazamiento del proyecto.

    1:200 → Ideal para ver el conjunto de un edificio con algo de detalle.

    1:100 → Para planos de plantas, cortes y fachadas.

    1:50 → Cuando necesitas mostrar un poco más de detalle en interiores o secciones.

    1:20, 1:10, 1:5 → Para representar elementos constructivos, muebles, sistemas o encuentros entre materiales.

    Cada escala tiene un propósito. No se trata de hacer todo el proyecto en 1:100, sino de usar la escala adecuada para comunicar lo que quieres mostrar.

    Además podemos usar escalas intermedias, siempre indicando en el dibujo con que escala estamos trabajando.

    ¿Cómo evitar errores comunes con la escala?

    • Tus planos y maquetas siempre deben ir acompañados de la escala. Nunca des por hecho que se va a entender.
    • Usa una sola escala por plano, o si usas varias, sepáralas e identifícalas claramente.
    • Siempre coloca escala humana y mobiliario, te ayuda a complementar la compresión de la escala.

    Usar bien la escala no es solo cuestión de técnica. Es una forma de pensar el proyecto, de anticipar cómo se verá y cómo se comunicará tu idea a otros.

    Así que la próxima vez que estés frente a tu entrega final, recuerda esto: la escala es tu aliada. Úsala con intención y con criterio.

    Fuentes:

    • Van Lengen, J. (1997). Manual del arquitecto descalzo. Editorial Nostra Ediciones.
  • Plantas, Cortes y Fachadas: el lenguaje básico de un Proyecto

    Cuando empiezas a estudiar arquitectura, uno de los primeros retos es aprender a comunicar tus ideas.

    No basta con tener una buena propuesta: tienes que saber representarla gráficamente para que otros la entiendan. Y ahí es donde entran en juego tres elementos fundamentales para transmitir tus ideas: la planta, el corte y la fachada.

    Estos tres elementos no son solo dibujos técnicos: son una forma de pensar el espacio, de proyectarlo y explicarlo. En este post te cuento qué es cada uno, para qué sirve y por qué son básicos si quieres que tu proyecto se entienda.

    Van Lengen, J. (1997).
     

    ¿Qué es una planta arquitectónica?

    La planta es como si cortaras el edificio horizontalmente, más o menos a la altura de una persona sentada (alrededor de 1.20 m), y miraras hacia abajo (aunque esta altura puede variar dependiendo lo que quieras representar).

    Es la base del proyecto arquitectónico y en ella se puede entender como organizas la función, jerarquizas espacios, defines recorridos y relaciones entre zonas. Una buena planta puede decirlo todo sin necesidad de muchos adornos.

    En ella se muestran:

    • Los muros (cortados y proyectados)
    • La distribución de espacios
    • Las puertas, ventanas y mobiliario.
    • Las cotas (medidas) y los niveles de piso del proyecto.
    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué es un corte arquitectónico?

    El corte es un dibujo que representa el edificio como si lo hubieras rebanado verticalmente. Nos permite ver lo que pasa entre los pisos, la relación de alturas, la proporción de los espacios interiores y cómo se conectan los diferentes niveles.

    Hay dos tipos principales: el Corte longitudinal (a lo largo del edificio) y el corte transversal (a lo ancho). Ambos permiten visualizar el volumen interior y la experiencia espacial.

    Sin cortes, solo ves el proyecto en dos dimensiones, pero no cómo se “vive” por dentro.

    En el corte puedes mostrar:

    • La altura de techos, entrepisos, puertas y ventanas.
    • El grosor de muros y los materiales.
    • Escaleras, rampas, dobles alturas.
    • La relación del edificio con el terreno o el entorno.
    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué es una fachada arquitectónica?

    La fachada es la vista exterior del edificio desde uno de sus lados, sin perspectiva. Es como si estuvieras parado frente a una de sus caras, viendo su composición formal, proporciones y elementos visibles desde el exterior.

    Aunque muchas veces se piensa que la fachada es solo “la cara bonita”, en realidad es mucho más que eso: expresa el carácter del edificio, su proporción, su coherencia y su diálogo con lo que lo rodea.

    En las fachadas se representan:

    • Materiales exteriores.
    • Aberturas (puertas y ventanas).
    • Sombras, ritmos, texturas.
    • La relación con el entorno inmediato.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Los tres juntos completan el lenguaje de tu proyecto

    Una planta sola puede dejar dudas.

    Van Lengen, J. (1997).

    Un corte sin planta se vuelve ambiguo.

    Van Lengen, J. (1997).

    Una fachada sin lo anterior es solo una imagen decorativa.

    Van Lengen, J. (1997).

    Cuando juntas los tres, puedes contar todo lo que necesitas sobre tu proyecto de forma clara, técnica y coherente.

    Es como si contaras una historia desde diferentes ángulos: el recorrido (planta), la experiencia espacial (corte) y la apariencia (fachada).

    Consejos para representarlos mejor

    Dominar estos tres elementos no es cuestión de un día, pero sí es una de las habilidades más importantes a desarrollar.

    Verás que, con el tiempo, pensarás tu proyecto desde la planta, lo imaginarás en corte y lo expresarás con fachada, todo al mismo tiempo.

    Fuentes:

    • Ching, F. D. K. (2008). Manual de dibujo arquitectónico (3ª ed.). Gustavo Gili. Barcelona.
    • Van Lengen, J. (1997). Manual del arquitecto descalzo. Editorial Nostra Ediciones.