• La luz natural en la arquitectura

    La luz natural es uno de los materiales intangibles más poderosos en arquitectura. No sólo permite la visibilidad, sino que moldea la percepción del espacio, transforma la atmósfera de los lugares y regula aspectos fundamentales del bienestar humano.

    Entender su comportamiento y aprender a diseñar haciendo uso de luz y sombra es una de las habilidades esenciales para todo arquitecto.

    ¿Qué es la luz natural?

    Es la radiación solar visible que ingresa al espacio arquitectónico, modificada por elementos como la orientación, la latitud, la nubosidad o los materiales.

    A diferencia de la iluminación artificial, la luz natural es dinámica: cambia según la hora, la estación y las condiciones climáticas.

    Diseñar con luz natural implica comprender cómo incide sobre el espacio, cómo se distribuye y cómo puede controlarse para generar confort visual, eficiencia energética y riqueza espacial.

    Tadao Ando, «La iglesia de la luz». La luz entra a través de una cruz vacía en el muro, creando un efecto simbólico y emocional.

    Factores que influyen en el uso de luz natural

    • Orientación: Determina la cantidad y calidad de luz. En el hemisferio norte, la orientación sur recibe más radiación directa. La orientación norte ofrece una luz constante y difusa, ideal para espacios de trabajo o exposición.
    • Aperturas y vanos: El tamaño, forma y posición de ventanas, tragaluces y lucernarios condiciona la distribución lumínica. Ventanas altas orientadas al norte proporcionan iluminación uniforme sin deslumbramiento.
    • Materiales y color: Superficies claras y reflectantes maximizan la luz. Los materiales translúcidos filtran la luz directa y pueden reducir el contraste.
    • Control solar: Elementos como aleros, celosías, pantallas y persianas permiten regular la entrada de luz y proteger del sobrecalentamiento.
    Obra Blanca, «Casa Iguana». El espacio se abre gracias a la entrada de luz de las celosías, que genera un juego de sombras que cambia a lo largo del día.

    Luz natural y percepción espacial

    La luz no solo ilumina: permite generar ambientes, dramatiza, revela texturas, proyecta sombras y dirige la atención. Puede ampliar o contraer un espacio, acentuar ejes o disolver los límites entre interior y exterior. Por ello, no es casual que muchos maestros de la arquitectura moderna la consideren esencial.

    Louis Kahn, por ejemplo, afirmaba: “Una habitación no es una habitación sin luz natural”. En sus proyectos, como la Biblioteca Exeter, la luz se convierte en el elemento central del espacio.

    Louis Kahn, «Biblioteca Exeter». La entrada de luz permite ampliar la percepción espacial.

    Beneficios de la luz natural

    • Confort visual y salud: Mejora el estado de ánimo, el ritmo circadiano y la concentración. La exposición adecuada a la luz natural puede prevenir trastornos como la fatiga visual o la depresión estacional.
    • Eficiencia energética: Un buen diseño lumínico reduce el uso de luz artificial y climatización, disminuyendo el consumo energético del edificio.
    • Valor estético y simbólico: La luz puede dotar de espiritualidad a los espacios (como en las iglesias góticas o las capillas contemporáneas) y potenciar el carácter arquitectónico.

    La luz natural es una herramienta de diseño que exige sensibilidad, técnica y estrategia. No basta con abrir ventanas: se trata de componer con luz.

    En un mundo que demanda eficiencia y habitabilidad, el arquitecto que domina la luz natural está mejor equipado para proyectar espacios saludables, hermosos y sostenibles.

  • La Pirámide de Movilidad Invertida

    ¿Por qué debería conocer la Pirámide de Movilidad Invertida? En el diseño urbano contemporáneo, pensar en cómo se mueve la gente en la ciudad es tan importante como pensar en los edificios.

    Para ello, uno de los conceptos clave que todo estudiante de arquitectura debería entender y dominar es la pirámide de movilidad invertida.

    Pero… ¿Qué es la pirámide de movilidad invertida?

    Es una herramienta visual que establece una jerarquía en los modos de transporte, priorizando aquellos que son más sostenibles y menos invasivos en el espacio urbano.

    En lugar de poner al Automóvil particular en la cima (como se ha hecho durante décadas), esta pirámide pone a las personas primero, priorizando a: Peatones, Ciclistas y Transporte público, y relegando al Transporte de carga y el Automóvil particular a los últimos peldaños.

    Pirámide de movilidad invertida (ITDP)

    Se le llama invertida porque desafía el orden tradicional en que se planificaron muchas ciudades durante el siglo XX, donde el automóvil era el protagonista.

    Este modelo prioriza a los usuarios más vulnerables: quienes caminan, usan la bicicleta o el transporte público. No se trata solo de justicia urbana: también se trata de eficiencia y sustentabilidad.

    Brasilia, Capital de Brasil. Se observa un diseño que prioriza el automóvil.

    Beneficios de aplicar la pirámide de movilidad en el diseño de las ciudades.

    Pensar desde la pirámide de movilidad invertida tiene implicaciones directas en la forma en que diseñamos calles, parques, banquetas y hasta conjuntos habitacionales.

    Algunos beneficios clave:

    • Mayor seguridad vial: al priorizar peatones y ciclistas, se reduce el riesgo de accidentes.
    • Menor contaminación: al fomentar modos no motorizados, se disminuye la huella de carbono.
    • Espacios públicos más habitables: las calles dejan de ser solo para circular y se transforman en lugares de convivencia.
    • Inclusión social: no todas las personas tienen coche; diseñar para todos significa pensar en la accesibilidad y equidad.
    Esquema de calle completa que integra la pirámide de movilidad invertida.

    ¿Qué papel juegas como arquitecto?

    Aunque muchas decisiones urbanas dependen de políticas públicas, el diseño arquitectónico puede reforzar o debilitar los principios planteados en la Pirámide de movilidad invertida.

    • Como arquitecto, diseñas espacios que se recorren a pie: banquetas, accesos, plazas, jardines. Si diseñas un acceso sin rampas, una banqueta angosta o sin sombra, estás desincentivando su uso.
    • El diseño de un edificio puede promover la mezcla de usos (vivienda + comercio + servicios), lo que reduce la necesidad de usar el coche y favorece los traslados a pie o en bicicleta.
    • ¿Tu proyecto se conecta con una ciclovía? ¿Tiene lugares seguros para dejar la bicicleta? ¿Está cerca de una parada de transporte público y la integras en el diseño? Las decisiones que tomes en ese sentido pueden facilitar o complicar la movilidad sustentable.
    • Los accesos principales, las visuales dominantes y la calidad de los espacios muchas veces revelan qué se está priorizando: ¿es fácil llegar caminando? ¿el acceso peatonal es claro y agradable? ¿o el coche tiene el protagonismo con un gran estacionamiento al frente?
    • Aunque muchas veces está regulado por normativa, tú puedes cuestionar el exceso de estacionamientos o proponer alternativas como estacionamientos compartidos, subterráneos o bien ubicados, para liberar espacio para otras funciones más sociales o ambientales.
    Copenhague, un entorno ideal para caminar y andar andar en bicicleta.

    Tu responsabilidad como arquitecto es diseñar espacios que faciliten y promuevan una movilidad más justa, accesible y sustentable.

    Aunque no controles todo el sistema urbano, tus decisiones pueden reforzar una lógica de ciudad más humana o perpetuar una ciudad centrada en el coche.

    La pirámide de movilidad invertida no es solo una teoría; es una guía para diseñar ciudades más justas, saludables y habitables.

    Como arquitecta o arquitecto en formación, tienes la oportunidad (y la responsabilidad) de cuestionar los modelos heredados y proponer nuevos espacios que prioricen a quienes realmente viven la ciudad.

    Al momento de abordar un proyecto, analiza con estos ojos la propuesta, seguramente podrás identificar puntos de mejora para tu proyecto, priorizando a los medios de movilidad mas sostenibles.

  • ¿Qué es la escala y por qué es importante?

    En este post vamos hablar de ¿Qué significa «hacer un plano a escala» y por qué todos insisten en este concepto? Pero lo más importante: ¿Cómo usar correctamente las escalas?

    La escala es una herramienta fundamental para comunicar ideas en arquitectura. Sin escala, no hay proporción, no hay claridad… y, muchas veces, no hay proyecto entendible. Así de simple.

    ¿Qué es la escala?

    En términos simples, la escala es la relación entre el tamaño real de un objeto y su representación en un plano, maqueta o dibujo.

    Podemos identificar 3 tipos de escala:

    • Escala natural: representa al objeto o espacio con su tamaño real (1:1)
    • Escala de ampliación: muestra al objeto más grande que su tamaño real (X:1)
    • Escala de reducción: representa al objeto más pequeño que en la realidad (1:X)

    La escala a elegir depende de la complejidad del objeto a representar y de la finalidad, pero siempre el dibujo representado debe ser lo suficientemente grande como para permitir una interpretación fácil y clara de la información mostrada.

    Como los edificios suelen ser muy grandes, necesitamos reducir sus medidas para poder representarlos, por lo cual usamos una escala de reducción.

    Por ejemplo: si dibujas una casa a escala 1:100, significa que cada unidad en tu dibujo representa 100 unidades en la realidad. Así, un muro de 3 metros de largo se dibujaría como 3 cm en el dibujo y una ventana de 1 metro como 1 cm.

    Pero ojo: la escala no solo sirve para que todo entre en la hoja. También ayuda a controlar el nivel de detalle y a tomar decisiones de diseño más precisas.

    Mientras más grande sea la escala elegida (1:.50, 1:75) mayor será el nivel de detalle que debemos representar en el plano, y, por el contrario, conforme alejemos el dibujo (1:100, 1:125) se reduce el nivel de detalle, procurando que el plano no se sature de información.

    Aquí entran en juego las calidades de línea, que ya abordamos anteriormente.

    Tipos de escalas más usadas en arquitectura

    Dependiendo el elemento que necesites representar, usarás escalas diferentes:

    1:500 o 1:1000 → Para mostrar el contexto urbano o el emplazamiento del proyecto.

    1:200 → Ideal para ver el conjunto de un edificio con algo de detalle.

    1:100 → Para planos de plantas, cortes y fachadas.

    1:50 → Cuando necesitas mostrar un poco más de detalle en interiores o secciones.

    1:20, 1:10, 1:5 → Para representar elementos constructivos, muebles, sistemas o encuentros entre materiales.

    Cada escala tiene un propósito. No se trata de hacer todo el proyecto en 1:100, sino de usar la escala adecuada para comunicar lo que quieres mostrar.

    Además podemos usar escalas intermedias, siempre indicando en el dibujo con que escala estamos trabajando.

    ¿Cómo evitar errores comunes con la escala?

    • Tus planos y maquetas siempre deben ir acompañados de la escala. Nunca des por hecho que se va a entender.
    • Usa una sola escala por plano, o si usas varias, sepáralas e identifícalas claramente.
    • Siempre coloca escala humana y mobiliario, te ayuda a complementar la compresión de la escala.

    Usar bien la escala no es solo cuestión de técnica. Es una forma de pensar el proyecto, de anticipar cómo se verá y cómo se comunicará tu idea a otros.

    Así que la próxima vez que estés frente a tu entrega final, recuerda esto: la escala es tu aliada. Úsala con intención y con criterio.

    Fuentes:

    • Van Lengen, J. (1997). Manual del arquitecto descalzo. Editorial Nostra Ediciones.
  • Plantas, Cortes y Fachadas: el lenguaje básico de un Proyecto

    Cuando empiezas a estudiar arquitectura, uno de los primeros retos es aprender a comunicar tus ideas.

    No basta con tener una buena propuesta: tienes que saber representarla gráficamente para que otros la entiendan. Y ahí es donde entran en juego tres elementos fundamentales para transmitir tus ideas: la planta, el corte y la fachada.

    Estos tres elementos no son solo dibujos técnicos: son una forma de pensar el espacio, de proyectarlo y explicarlo. En este post te cuento qué es cada uno, para qué sirve y por qué son básicos si quieres que tu proyecto se entienda.

    Van Lengen, J. (1997).
     

    ¿Qué es una planta arquitectónica?

    La planta es como si cortaras el edificio horizontalmente, más o menos a la altura de una persona sentada (alrededor de 1.20 m), y miraras hacia abajo (aunque esta altura puede variar dependiendo lo que quieras representar).

    Es la base del proyecto arquitectónico y en ella se puede entender como organizas la función, jerarquizas espacios, defines recorridos y relaciones entre zonas. Una buena planta puede decirlo todo sin necesidad de muchos adornos.

    En ella se muestran:

    • Los muros (cortados y proyectados)
    • La distribución de espacios
    • Las puertas, ventanas y mobiliario.
    • Las cotas (medidas) y los niveles de piso del proyecto.
    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué es un corte arquitectónico?

    El corte es un dibujo que representa el edificio como si lo hubieras rebanado verticalmente. Nos permite ver lo que pasa entre los pisos, la relación de alturas, la proporción de los espacios interiores y cómo se conectan los diferentes niveles.

    Hay dos tipos principales: el Corte longitudinal (a lo largo del edificio) y el corte transversal (a lo ancho). Ambos permiten visualizar el volumen interior y la experiencia espacial.

    Sin cortes, solo ves el proyecto en dos dimensiones, pero no cómo se “vive” por dentro.

    En el corte puedes mostrar:

    • La altura de techos, entrepisos, puertas y ventanas.
    • El grosor de muros y los materiales.
    • Escaleras, rampas, dobles alturas.
    • La relación del edificio con el terreno o el entorno.
    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué es una fachada arquitectónica?

    La fachada es la vista exterior del edificio desde uno de sus lados, sin perspectiva. Es como si estuvieras parado frente a una de sus caras, viendo su composición formal, proporciones y elementos visibles desde el exterior.

    Aunque muchas veces se piensa que la fachada es solo “la cara bonita”, en realidad es mucho más que eso: expresa el carácter del edificio, su proporción, su coherencia y su diálogo con lo que lo rodea.

    En las fachadas se representan:

    • Materiales exteriores.
    • Aberturas (puertas y ventanas).
    • Sombras, ritmos, texturas.
    • La relación con el entorno inmediato.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Los tres juntos completan el lenguaje de tu proyecto

    Una planta sola puede dejar dudas.

    Van Lengen, J. (1997).

    Un corte sin planta se vuelve ambiguo.

    Van Lengen, J. (1997).

    Una fachada sin lo anterior es solo una imagen decorativa.

    Van Lengen, J. (1997).

    Cuando juntas los tres, puedes contar todo lo que necesitas sobre tu proyecto de forma clara, técnica y coherente.

    Es como si contaras una historia desde diferentes ángulos: el recorrido (planta), la experiencia espacial (corte) y la apariencia (fachada).

    Consejos para representarlos mejor

    Dominar estos tres elementos no es cuestión de un día, pero sí es una de las habilidades más importantes a desarrollar.

    Verás que, con el tiempo, pensarás tu proyecto desde la planta, lo imaginarás en corte y lo expresarás con fachada, todo al mismo tiempo.

    Fuentes:

    • Ching, F. D. K. (2008). Manual de dibujo arquitectónico (3ª ed.). Gustavo Gili. Barcelona.
    • Van Lengen, J. (1997). Manual del arquitecto descalzo. Editorial Nostra Ediciones.
  • Calidades de línea: cómo comunicar mejor tu proyecto

    Una de las habilidades más sutiles (y a la vez más poderosas) en la representación arquitectónica es saber usar correctamente las líneas. No se trata solo de trazar, sino de comunicar jerarquías, profundidad y materialidad a través del grosor y el tipo de línea.

    A esto se le conoce como calidad de línea, y es clave para que tus planos no solo se vean bien, sino que se entiendan con claridad.

    En este post te explico qué son las calidades de línea, por qué importan y cómo puedes aplicarlas para mejorar la lectura de tus proyectos.

    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué son las calidades de línea?

    Cuando hablamos de calidades de línea nos referimos a la variedad de grosores, tipos (continuas, punteadas) y tonos que usamos en los dibujos arquitectónicos para indicar diferencias de jerarquía, profundidad, corte y elementos secundarios o invisibles.

    No todas las líneas deben verse igual. En arquitectura, cada línea cuenta algo distinto:

    • Lo que está cortado.
    • Lo que está visto desde arriba.
    • Lo que está detrás o más lejos.
    • Lo que es estructural o decorativo.
    • Lo que está enterrado, oculto o propuesto.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Saber distinguir esto hace que tu plano hable por sí solo. Los planos arquitectónicos no son ilustraciones artísticas ni únicamente documentos técnicos: son herramientas de comunicación.

    Un plano sin calidades de línea claras es como un texto sin signos de puntuación. Puede estar todo ahí… pero nadie lo entiende.

    Un buen manejo de calidades de línea permite:

    • Organiza la información visualmente.
    • Evita que el lector se confunda.
    • Jerarquizar los elementos más importantes.
    • Genera una lectura más fluida, lógica y atractiva.
    • Y, además, tus planos se verán más profesionales y cuidados.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Consejos para aplicar calidades de línea en tus proyectos

    Algunos principios básicos que puedes empezar a practicar son:

    1. Dibuja más grueso los elementos que cortas: Todo lo que esté cortado (muros, columnas) debe ir con el grosor más fuerte. Esto genera contraste y da estabilidad visual al dibujo.
    2. Usa líneas medias para elementos proyectados: Lo que está a la vista, pero no cortado (mobiliario, carpintería, accesorios, personas) va con una línea de grosor medio o delgada.
    3. Usa líneas más delgadas para lo lejano o secundario: Elementos como árboles lejanos, muros en segundo plano, ambientación o mobiliario exterior pueden representarse con líneas más finas o incluso con tono gris.
    4. Líneas punteadas para lo oculto: Todo lo que está por encima o por debajo del plano de corte, pero es relevante (por ejemplo, alacenas altas, escaleras bajo el nivel del corte), se representa con líneas punteadas.
    5. No satures con grosores: Usa entre 3 y 4 tipos de línea como máximo. Si hay demasiadas variaciones, el plano puede volverse confuso.

    Para practicar tus calidades de línea

    • Haz pruebas de impresión: Imprime tus planos en blanco y negro así verás si se entiende sin colores.
    • Revisa planos bien hechos: analiza cómo otros arquitectos o estudiantes usan las líneas para ordenar la información.
    • Configura bien tus capas o plumas en AutoCAD: Asigna un grosor a cada tipo de elemento y sé constante.

    Las calidades de línea son una forma de hablar sin palabras. Cuando dominas esta técnica, tus planos cuentan una historia clara y ordenada, sin necesidad de explicaciones interminables.

    Así que la próxima vez que termines un plano, pregúntate: ¿Se puede leer solo con mirarlo? Si la respuesta es sí, entonces vas por buen camino.

    Fuentes:

    • Ching, F. D. K. (2008). Manual de dibujo arquitectónico (3ª ed.). Gustavo Gili. Barcelona.
  • ¿Qué te debe entregar un arquitecto al final de tú proyecto?

    ¿Piensas en construir y no tienes claro qué es lo que te deben entregar?

    Si haces esta pregunta en redes sociales, la respuesta siempre será: “depende de lo que contrataste”. Y sí, esa es la respuesta corta, porque la realidad es un poco más compleja de explicar.

    En este artículo vamos a profundizar en lo que deben entregarte al contratar un proyecto arquitectónico, en qué consiste cada una de las partes y para qué te sirven a ti como cliente.

    Si eres arquitecto, te invito a que sigas leyendo, ya que te permitirá explicarles a tus clientes con mayor claridad qué es lo que estás cobrando y qué importancia tiene para la construcción de su proyecto.

    Imagen de: Emilio Sánchez

    Antes que nada…

    Es importante organizar el contenido de un proyecto en etapas, que corresponden a distintos momentos de su desarrollo.

    • Proyecto arquitectónico.
      • Etapa 1. Anteproyecto
      • Etapa 2. Planos arquitectónicos
    • Proyecto ejecutivo.
      • Etapa 3. Planos constructivos
      • Etapa 4. Planos especiales
      • Etapa 5. Otros entregables  

    Dependiendo de la escala y complejidad del proyecto, puede que necesites de las 5 etapas, o simplemente con las primeras 2 puedas construir.

    No es lo mismo ampliar una vivienda para agregar una habitación adicional que construir desde cero un hospital regional. Tampoco es igual construir en un terreno plano que en uno con pendiente. La complejidad de cada proyecto es distinta y del mismo modo, cada proyecto tiene requisitos particulares.

    Imagen de: Viviana Estrella

    Proyecto Arquitectónico

    El proyecto arquitectónico muestra cómo será el edificio una vez construido y se enfoca en el diseño. Es fundamental para asegurar que el proyecto cumpla con lo esperado por el cliente, se ajuste a las normativas vigentes y resuelva aspectos estéticos y funcionales.

    Aquí el cliente participa mucho: responde preguntas, presenta ideas, revisa avances y da retroalimentación. A medida que se avanza, la participación disminuye, aunque todavía puede haber ajustes.

    Etapa 1: Anteproyecto. Es donde el arquitecto vuelca toda su creatividad, pero también aplica su conocimiento técnico. Se consideran aspectos estéticos, funcionales, constructivos y económicos. Entregables:

    • Plantas esquemáticas y visualizaciones arquitectónicas.
    • Análisis desarrollados durante el proceso.

    Etapa 2: Planos arquitectónicos. Aquí se plasman las características del proyecto mediante dibujo técnico: dimensiones, alturas , niveles, etc. Entregables:

    • Planos de levantamiento: Aplica solo para remodelaciones o ampliaciones donde no se cuenta con planos digitales.
    • Planos arquitectónicos: Como mínimo se espera: 2 o 3 plantas, 2 cortes y 1 fachada.
    • Planos de permiso y trámites correspondientes: Indispensable para empezar a construir.
    Imagen de: Blanca Gutiérrez

    Proyecto Ejecutivo

    Es la versión más detallada del proyecto arquitectónico y su objetivo es llevar el diseño a la realidad de manera precisa y segura. Básicamente, es el manual de construcción del proyecto.

    Requiere la participación de otras disciplinas, como ingeniería y topografía; aquí la intervención del cliente es mínima.

    Etapa 3: Planos constructivos. Permiten ejecutar la obra con criterios definidos, reduciendo errores. Entregables:

    • Planos de estructuras: Dimensiona cimientos, columnas, losas, etc. Lo puede realizar un arquitecto o un ingeniero.
    • Planos de albañilerías: Indica medidas específicas para construcción que no se muestran en el plano arquitectónico.
    • Planos hidráulico y sanitario: Criterios para instalaciones de agua potable y desalojo de aguas residuales.
    • Planos eléctricos: Criterios para iluminación, contactos, apagadores, ventiladores, etc.
    • Planos de instalaciones especiales: Puede incluir instalación de gas, voz y datos, aire acondicionado, sistemas de albercas, etc.

    Etapa 4: Planos especiales. Detallan elementos que suelen subcontratarse o requieren compras anticipadas, evitando errores o retrasos. Entregables:

    • Planos de carpinterías, cancelerías y herrerías: Dimensiones de puertas, ventanas, closets, muebles fijos, barandales, etc.
    • Planos de acabados: Especifica materiales, colores, marcas y modelos para pisos, muros y techos.

    Etapa 5: Otros entregables. Son complementarios y se generan en casos muy específicos. Entregables:

    • Plano topográfico: Define las sinuosidades del terreno principalmente en superficies accidentadas o grandes.
    • Memorias descriptivas: Necesarias para algunos trámites, puede incluir cálculos o descripciones técnicas del proyecto.
    • Maquetas, renders o recorridos virtuales: Representación fiel del proyecto final antes de su construcción.
    • Catálogo de mobiliario: Lista de muebles fijos por espacio, útil para cotización y compras.
    • Presupuesto de obra: Desglose de costos y volúmenes de obra para construir.
    Imagen de: Blanca Gutiérrez

    Entonces… ¿Qué te debe entregar un arquitecto? Pues, como dijimos al inicio, la respuesta corta es: depende de lo que contrataste, cada proyecto es distinto, pero con esta guía estas un paso mas cerca de saber que necesitas contratar.

    ¿Ya sabías todo esto? ¿Qué te han pedido entregar (o que te han entregado) en tus proyectos?

    Fuentes:

  • Hablemos de Gentrificación

    Hablemos de Gentrificación

    Seguramente has escuchado el concepto de “gentrificación” durante tus clases o incluso en pláticas casuales, y es que ¡es la palabra de moda en México!

    Sus efectos en el país se han intensificado en los últimos años. No es casualidad que, según datos de Google Trends (2025), los estados que más han buscado el término “gentrificación” sean Oaxaca, Ciudad de México y Yucatán, entidades donde este fenómeno se ha manifestado de manera más evidente, sobre todo en sus principales ciudades.

    Imagen de autoría propia (recuperado de Google Trends)

    El problema es que pocos entienden realmente qué es la gentrificación. Hay personas que incluso la defienden como algo positivo, o confunden el concepto con otros parecidos, pero no necesariamente relacionados, como la turistificación, la especulación inmobiliaria o los megaproyectos.

    Últimamente, cualquier aspecto negativo de la ciudad se asocia con la gentrificación, desvirtuando el término.

    Por eso, en este artículo vamos a definir y caracterizar qué es la gentrificación y cómo podemos identificarla.

    Imagen de: Edwin Hernández

    ¿Qué es la gentrificación?

    El origen del término proviene de la palabra inglesa gentry, utilizada por la socióloga Ruth Glass en 1964 para describir los procesos barriales que observó en Londres. En ellos, zonas urbanas deterioradas o abandonadas eran renovadas por una nueva clase social con mayor poder adquisitivo, gentry hace referencia a la “alta burguesía, pequeña aristocracia o gente de bien”, que revitalizaba estos espacios, desplazando a sus antiguos habitantes.

    Con el tiempo, el término adquirió una connotación negativa, ya que implica el desplazamiento de la población originaria del territorio, lo que conlleva a cambios sociales y culturales en la zona.

    En palabras de Carla Escoffié (2025), la gentrificación es:

    «el proceso urbano por medio del cual se modifican las dinámicas de consumo y uso del espacio público en un barrio tradicional.

    Inicia cuando un barrio o zona de la ciudad considerada empobrecida es revalorada por grupos con mayor capacidad económica que la población originaria.

    Conforme los nuevos habitantes van llegando, las modificaciones se dan paulatinamente. Aumentan poco a poco los costos de vida, y esto tiene como resultado final el desplazamiento de la población originaria.”

    Imagen de: Cristina Sottile

    En otras palabras, la gentrificación, consiste en la inversión de capital público y/o privado en zonas deprimidas de la ciudad con alto potencial económico. Esto conlleva la expulsión de los habitantes con menor poder adquisitivo, la pérdida de prácticas culturales y saberes sociales del territorio, y la llegada de una población con mayor capacidad económica.

    Imagen de autoría propia (Valladolid, Yucatán)

    ¿Cómo podemos identificarla?

    Jorge Sequeira (2020) plantea que hay cuatro condiciones que deben cumplirse para hablar de gentrificación:

    1. Reinversión de capital: El proceso comienza con una inversión —pública o privada— en zonas urbanas previamente desvalorizadas o abandonadas, guiada por una lógica de valorización del suelo y maximización de ganancias.
    2. Entrada de grupos sociales con mayores ingresos: Nuevos residentes, empresarios o consumidores con mayor poder adquisitivo comienzan a llegar (a veces turistas o inversionistas). Traen consigo nuevas lógicas de consumo, estilos de vida y expectativas sobre el entorno urbano.
    3. Cambios en el paisaje urbano: La presencia de estos nuevos actores transforma el paisaje urbano tanto física como simbólicamente. Aparecen intervenciones como restauración de fachadas, peatonalización de calles, cafés, galerías y otros elementos asociados a una estética «hipster» o de “spots”. Esto busca atraer más inversión y visitantes, pero también borra o desplaza las expresiones culturales y materiales de los habitantes originales.
    4. Desplazamiento de grupos sociales de bajos ingresos: Uno de los efectos más graves del proceso es el desplazamiento. Las personas son forzadas a abandonar el lugar por el aumento en rentas o compra de propiedades. Incluso quienes permanecen dejan de sentirse parte del nuevo entorno: cambian los servicios, el comercio, el uso del espacio público, y sus formas de vida quedan marginadas.

    ¿Identificas más de uno de estos procesos en tu barrio o ciudad? Entonces podríamos estar hablando de un proceso de gentrificación urbana.

    Fuentes:

    • Escoffié, C. (2023). País sin Techo: Ciudades Historias y luchas sobre la vivienda. Penguin Random House Grupo Editorial. Ciudad de México, México.
    • Google Trends, 2025. Consulta realizada el 10 de abril del 2025 en el sitio: https://trends.google.es/trends/explore
    • Sequeira, J. (2020). Gentrificación: Capitalismo Cool, Turismo y Control del Espacio Urbano. Catarata. Madrid, España.
  • Bienvenido/a

    ¡Ey, hola! Bienvenido a mi blog, soy Miguel: arquitecto y diseñador urbano mexicano, con más de 10 años de experiencia en proyectos arquitectónicos y a escala urbana.

    También soy docente universitario de Arquitectura, fanático de los videojuegos, el cine y los libros.

    Permíteme acompañarte en tu proceso de crecimiento como estudiante de arquitectura y arquitecto recién egresado.

    Estoy seguro de que, a lo largo de este proceso, te has quedado con dudas o inquietudes que no alcanzaste a preguntar en clase (o te dio pena hacerlo).

    En este blog vamos a profundizar en esos temas básicos pero importantes de la Arquitectura y el Urbanismo, compartiendo datos e información que complementen tu formación o reafirmen lo aprendido en clases, con un lenguaje simple pero confiable.

    Soy nuevo en esto, así que estoy abierto a cualquier comentario, sugerencia o petición en el apartado correspondiente.

    Sin más, espero que este espacio sea de tu agrado y ahora sí:

    ¡Manos a la obra!.