Etiqueta: Planos arquitectónicos

  • Del alacrán y las regletas al CAD: cuando escribir era (casi) un arte

    Si alguna vez tuviste que usar un alacrán para rotular un plano, este post es para ti. Y si no sabes qué es un alacrán, quédate a leer porque estás a punto de descubrir cómo era dibujar cuando el Ctrl+Z no existía.

    Antes de AutoCAD, colocar textos en tus planos era todo un ritual. Hoy basta con un par de clics y ya tienes el nombre del proyecto, la escala y los títulos listos para imprimir.

    ¿Mejor? Sí. ¿Más fácil? También. ¿Más bonito? Ahí ya entramos en terrenos de la nostalgia.

    Rotular a mano: una mezcla de paciencia, precisión y estrés

    Antes de que todo fuera digital, el rotulado era una de las partes más delicadas (y temidas) de hacer un plano. No era solo escribir bonito: era escribir perfecto, sin faltas de ortografía y sin posibilidad de modificar. Y para eso teníamos nuestras fieles herramientas:

    • Los estilógrafos: esos plumones de tinta china que, si no los limpiabas bien, te traicionaban con una mancha negra en pleno rótulo.
    • Las regletas: unas placas de plástico con letras huecas que servían de guía para trazar y mantener uniformes las letras y números.
    • El alacrán: una herramienta que servía de soporte para fijar los estilógrafos y se usaba en conjunto con las regletas para trazar texto profesionalmente.

    Rotular a mano era casi un arte, había que tener buen pulso, paciencia y mucha práctica, a veces pasabas horas haciendo un plano impecable… y al final, una letra chueca en el rótulo lo echaba todo a perder. Lágrimas, coraje, y vuelta a empezar.

    CAD: el día que aprendimos a escribir con estilo (de texto)

    Luego llegó AutoCAD y todo cambió.

    Ahora puedes:

    • Elegir el tipo de letra y cambiarla en cualquier momento.
    • Copiar y pegar rótulos entre planos como si nada.
    • Corregir errores de ortografía sin manchar nada.
    • Usar bloques con campos automáticos que se actualizan solos.

    Lo que antes era una proeza ahora es una rutina. Y sí, es mucho más eficiente, pero también se perdió algo del cariño que le poníamos al proceso, el cuidado de pensar bien cada palabra antes de plasmarla y cuidar la ortografía como si tu vida dependiera de ello (porque si, un error de dedo o una falta ortógrafa era equivalente a volver a empezar el plano).

    El rótulo dejó de ser ese remate hecho a mano con orgullo, para convertirse en una cajita con textos generados en segundos.

    ¿Y entonces qué? ¿Nos olvidamos del alacrán?

    Para nada. De hecho, vale la pena recordarlo. No para regresar al pasado (nadie quiere volver a lavar estilógrafos cada semana), sino para valorar lo que tenemos ahora.

    Rotular a mano enseñaba cosas que todavía importan:

    • El sentido del orden.
    • El cuidado en los detalles.
    • La responsabilidad gráfica.

    Pasar del alacrán al CAD fue como cambiar el cassette por Spotify. Todo es más rápido, más limpio, más fácil. Pero eso no significa que lo anterior no valiera la pena. A veces mirar atrás nos ayuda a entender mejor el presente, y a no dar por hecho cosas que antes costaban sudor (literal) y tinta.

    Así que la próxima vez que coloques textos en tus planos, recuerda: hubo una generación que lo hacía letra por letra, manchándose los dedos… y con la angustia de cometer un error en el proceso.

  • ¿Qué es la escala y por qué es importante?

    En este post vamos hablar de ¿Qué significa «hacer un plano a escala» y por qué todos insisten en este concepto? Pero lo más importante: ¿Cómo usar correctamente las escalas?

    La escala es una herramienta fundamental para comunicar ideas en arquitectura. Sin escala, no hay proporción, no hay claridad… y, muchas veces, no hay proyecto entendible. Así de simple.

    ¿Qué es la escala?

    En términos simples, la escala es la relación entre el tamaño real de un objeto y su representación en un plano, maqueta o dibujo.

    Podemos identificar 3 tipos de escala:

    • Escala natural: representa al objeto o espacio con su tamaño real (1:1)
    • Escala de ampliación: muestra al objeto más grande que su tamaño real (X:1)
    • Escala de reducción: representa al objeto más pequeño que en la realidad (1:X)

    La escala a elegir depende de la complejidad del objeto a representar y de la finalidad, pero siempre el dibujo representado debe ser lo suficientemente grande como para permitir una interpretación fácil y clara de la información mostrada.

    Como los edificios suelen ser muy grandes, necesitamos reducir sus medidas para poder representarlos, por lo cual usamos una escala de reducción.

    Por ejemplo: si dibujas una casa a escala 1:100, significa que cada unidad en tu dibujo representa 100 unidades en la realidad. Así, un muro de 3 metros de largo se dibujaría como 3 cm en el dibujo y una ventana de 1 metro como 1 cm.

    Pero ojo: la escala no solo sirve para que todo entre en la hoja. También ayuda a controlar el nivel de detalle y a tomar decisiones de diseño más precisas.

    Mientras más grande sea la escala elegida (1:.50, 1:75) mayor será el nivel de detalle que debemos representar en el plano, y, por el contrario, conforme alejemos el dibujo (1:100, 1:125) se reduce el nivel de detalle, procurando que el plano no se sature de información.

    Aquí entran en juego las calidades de línea, que ya abordamos anteriormente.

    Tipos de escalas más usadas en arquitectura

    Dependiendo el elemento que necesites representar, usarás escalas diferentes:

    1:500 o 1:1000 → Para mostrar el contexto urbano o el emplazamiento del proyecto.

    1:200 → Ideal para ver el conjunto de un edificio con algo de detalle.

    1:100 → Para planos de plantas, cortes y fachadas.

    1:50 → Cuando necesitas mostrar un poco más de detalle en interiores o secciones.

    1:20, 1:10, 1:5 → Para representar elementos constructivos, muebles, sistemas o encuentros entre materiales.

    Cada escala tiene un propósito. No se trata de hacer todo el proyecto en 1:100, sino de usar la escala adecuada para comunicar lo que quieres mostrar.

    Además podemos usar escalas intermedias, siempre indicando en el dibujo con que escala estamos trabajando.

    ¿Cómo evitar errores comunes con la escala?

    • Tus planos y maquetas siempre deben ir acompañados de la escala. Nunca des por hecho que se va a entender.
    • Usa una sola escala por plano, o si usas varias, sepáralas e identifícalas claramente.
    • Siempre coloca escala humana y mobiliario, te ayuda a complementar la compresión de la escala.

    Usar bien la escala no es solo cuestión de técnica. Es una forma de pensar el proyecto, de anticipar cómo se verá y cómo se comunicará tu idea a otros.

    Así que la próxima vez que estés frente a tu entrega final, recuerda esto: la escala es tu aliada. Úsala con intención y con criterio.

    Fuentes:

    • Van Lengen, J. (1997). Manual del arquitecto descalzo. Editorial Nostra Ediciones.
  • Calidades de línea: cómo comunicar mejor tu proyecto

    Una de las habilidades más sutiles (y a la vez más poderosas) en la representación arquitectónica es saber usar correctamente las líneas. No se trata solo de trazar, sino de comunicar jerarquías, profundidad y materialidad a través del grosor y el tipo de línea.

    A esto se le conoce como calidad de línea, y es clave para que tus planos no solo se vean bien, sino que se entiendan con claridad.

    En este post te explico qué son las calidades de línea, por qué importan y cómo puedes aplicarlas para mejorar la lectura de tus proyectos.

    D.K. Ching, F. (2008)

    ¿Qué son las calidades de línea?

    Cuando hablamos de calidades de línea nos referimos a la variedad de grosores, tipos (continuas, punteadas) y tonos que usamos en los dibujos arquitectónicos para indicar diferencias de jerarquía, profundidad, corte y elementos secundarios o invisibles.

    No todas las líneas deben verse igual. En arquitectura, cada línea cuenta algo distinto:

    • Lo que está cortado.
    • Lo que está visto desde arriba.
    • Lo que está detrás o más lejos.
    • Lo que es estructural o decorativo.
    • Lo que está enterrado, oculto o propuesto.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Saber distinguir esto hace que tu plano hable por sí solo. Los planos arquitectónicos no son ilustraciones artísticas ni únicamente documentos técnicos: son herramientas de comunicación.

    Un plano sin calidades de línea claras es como un texto sin signos de puntuación. Puede estar todo ahí… pero nadie lo entiende.

    Un buen manejo de calidades de línea permite:

    • Organiza la información visualmente.
    • Evita que el lector se confunda.
    • Jerarquizar los elementos más importantes.
    • Genera una lectura más fluida, lógica y atractiva.
    • Y, además, tus planos se verán más profesionales y cuidados.
    D.K. Ching, F. (2008)

    Consejos para aplicar calidades de línea en tus proyectos

    Algunos principios básicos que puedes empezar a practicar son:

    1. Dibuja más grueso los elementos que cortas: Todo lo que esté cortado (muros, columnas) debe ir con el grosor más fuerte. Esto genera contraste y da estabilidad visual al dibujo.
    2. Usa líneas medias para elementos proyectados: Lo que está a la vista, pero no cortado (mobiliario, carpintería, accesorios, personas) va con una línea de grosor medio o delgada.
    3. Usa líneas más delgadas para lo lejano o secundario: Elementos como árboles lejanos, muros en segundo plano, ambientación o mobiliario exterior pueden representarse con líneas más finas o incluso con tono gris.
    4. Líneas punteadas para lo oculto: Todo lo que está por encima o por debajo del plano de corte, pero es relevante (por ejemplo, alacenas altas, escaleras bajo el nivel del corte), se representa con líneas punteadas.
    5. No satures con grosores: Usa entre 3 y 4 tipos de línea como máximo. Si hay demasiadas variaciones, el plano puede volverse confuso.

    Para practicar tus calidades de línea

    • Haz pruebas de impresión: Imprime tus planos en blanco y negro así verás si se entiende sin colores.
    • Revisa planos bien hechos: analiza cómo otros arquitectos o estudiantes usan las líneas para ordenar la información.
    • Configura bien tus capas o plumas en AutoCAD: Asigna un grosor a cada tipo de elemento y sé constante.

    Las calidades de línea son una forma de hablar sin palabras. Cuando dominas esta técnica, tus planos cuentan una historia clara y ordenada, sin necesidad de explicaciones interminables.

    Así que la próxima vez que termines un plano, pregúntate: ¿Se puede leer solo con mirarlo? Si la respuesta es sí, entonces vas por buen camino.

    Fuentes:

    • Ching, F. D. K. (2008). Manual de dibujo arquitectónico (3ª ed.). Gustavo Gili. Barcelona.
  • ¿Qué te debe entregar un arquitecto al final de tú proyecto?

    ¿Piensas en construir y no tienes claro qué es lo que te deben entregar?

    Si haces esta pregunta en redes sociales, la respuesta siempre será: “depende de lo que contrataste”. Y sí, esa es la respuesta corta, porque la realidad es un poco más compleja de explicar.

    En este artículo vamos a profundizar en lo que deben entregarte al contratar un proyecto arquitectónico, en qué consiste cada una de las partes y para qué te sirven a ti como cliente.

    Si eres arquitecto, te invito a que sigas leyendo, ya que te permitirá explicarles a tus clientes con mayor claridad qué es lo que estás cobrando y qué importancia tiene para la construcción de su proyecto.

    Imagen de: Emilio Sánchez

    Antes que nada…

    Es importante organizar el contenido de un proyecto en etapas, que corresponden a distintos momentos de su desarrollo.

    • Proyecto arquitectónico.
      • Etapa 1. Anteproyecto
      • Etapa 2. Planos arquitectónicos
    • Proyecto ejecutivo.
      • Etapa 3. Planos constructivos
      • Etapa 4. Planos especiales
      • Etapa 5. Otros entregables  

    Dependiendo de la escala y complejidad del proyecto, puede que necesites de las 5 etapas, o simplemente con las primeras 2 puedas construir.

    No es lo mismo ampliar una vivienda para agregar una habitación adicional que construir desde cero un hospital regional. Tampoco es igual construir en un terreno plano que en uno con pendiente. La complejidad de cada proyecto es distinta y del mismo modo, cada proyecto tiene requisitos particulares.

    Imagen de: Viviana Estrella

    Proyecto Arquitectónico

    El proyecto arquitectónico muestra cómo será el edificio una vez construido y se enfoca en el diseño. Es fundamental para asegurar que el proyecto cumpla con lo esperado por el cliente, se ajuste a las normativas vigentes y resuelva aspectos estéticos y funcionales.

    Aquí el cliente participa mucho: responde preguntas, presenta ideas, revisa avances y da retroalimentación. A medida que se avanza, la participación disminuye, aunque todavía puede haber ajustes.

    Etapa 1: Anteproyecto. Es donde el arquitecto vuelca toda su creatividad, pero también aplica su conocimiento técnico. Se consideran aspectos estéticos, funcionales, constructivos y económicos. Entregables:

    • Plantas esquemáticas y visualizaciones arquitectónicas.
    • Análisis desarrollados durante el proceso.

    Etapa 2: Planos arquitectónicos. Aquí se plasman las características del proyecto mediante dibujo técnico: dimensiones, alturas , niveles, etc. Entregables:

    • Planos de levantamiento: Aplica solo para remodelaciones o ampliaciones donde no se cuenta con planos digitales.
    • Planos arquitectónicos: Como mínimo se espera: 2 o 3 plantas, 2 cortes y 1 fachada.
    • Planos de permiso y trámites correspondientes: Indispensable para empezar a construir.
    Imagen de: Blanca Gutiérrez

    Proyecto Ejecutivo

    Es la versión más detallada del proyecto arquitectónico y su objetivo es llevar el diseño a la realidad de manera precisa y segura. Básicamente, es el manual de construcción del proyecto.

    Requiere la participación de otras disciplinas, como ingeniería y topografía; aquí la intervención del cliente es mínima.

    Etapa 3: Planos constructivos. Permiten ejecutar la obra con criterios definidos, reduciendo errores. Entregables:

    • Planos de estructuras: Dimensiona cimientos, columnas, losas, etc. Lo puede realizar un arquitecto o un ingeniero.
    • Planos de albañilerías: Indica medidas específicas para construcción que no se muestran en el plano arquitectónico.
    • Planos hidráulico y sanitario: Criterios para instalaciones de agua potable y desalojo de aguas residuales.
    • Planos eléctricos: Criterios para iluminación, contactos, apagadores, ventiladores, etc.
    • Planos de instalaciones especiales: Puede incluir instalación de gas, voz y datos, aire acondicionado, sistemas de albercas, etc.

    Etapa 4: Planos especiales. Detallan elementos que suelen subcontratarse o requieren compras anticipadas, evitando errores o retrasos. Entregables:

    • Planos de carpinterías, cancelerías y herrerías: Dimensiones de puertas, ventanas, closets, muebles fijos, barandales, etc.
    • Planos de acabados: Especifica materiales, colores, marcas y modelos para pisos, muros y techos.

    Etapa 5: Otros entregables. Son complementarios y se generan en casos muy específicos. Entregables:

    • Plano topográfico: Define las sinuosidades del terreno principalmente en superficies accidentadas o grandes.
    • Memorias descriptivas: Necesarias para algunos trámites, puede incluir cálculos o descripciones técnicas del proyecto.
    • Maquetas, renders o recorridos virtuales: Representación fiel del proyecto final antes de su construcción.
    • Catálogo de mobiliario: Lista de muebles fijos por espacio, útil para cotización y compras.
    • Presupuesto de obra: Desglose de costos y volúmenes de obra para construir.
    Imagen de: Blanca Gutiérrez

    Entonces… ¿Qué te debe entregar un arquitecto? Pues, como dijimos al inicio, la respuesta corta es: depende de lo que contrataste, cada proyecto es distinto, pero con esta guía estas un paso mas cerca de saber que necesitas contratar.

    ¿Ya sabías todo esto? ¿Qué te han pedido entregar (o que te han entregado) en tus proyectos?

    Fuentes: